Emprender Jugando: Aprender, Creer y Hacer
Hola, soy Nelson Robayo, diseñador gráfico, emprendedor y creador de juegos. Hace más de 14 años, mi vida cambió por completo. Pasé de diseñar empaques para grandes marcas como Coca-Cola o Nestlé, a fabricar mis propios juegos, armar cajas en la sala de mi casa y vender en ferias con una sola mesa. Así nació Concepto 3D.
Hoy, He lanzado 18 juegos al mercado, representado a Colombia en ferias internacionales y he logrado ver cómo niños, padres, abuelos y jóvenes disfrutan en familia gracias a mis productos. Pero este camino no empezó con un plan perfecto. Empezó con una idea guardada en un cajón y una necesidad urgente de reinventarme.
Este texto no es una historia de éxito para inspirarte desde la cima. Es una invitación desde el campo de batalla, para ti, que tal vez también tienes una idea, un prototipo, un sueño, pero no sabes por dónde empezar.
1. Aprender, aunque no te guste
Cuando uno emprende, descubre que no basta con tener talento. Yo solo quería diseñar, dibujar, crear y terminé aprendiendo contabilidad, producción, negociación, ventas, logística. Al principio fue duro. No estudié para eso. Pero entendí que, si quería sacar mis ideas adelante, debía aprender cosas nuevas todos los días.
Aprender significa equivocarte, corregir, volver a intentar. Entender que ningún conocimiento se pierde, todo sirve si estás dispuesto a aplicar lo aprendido con humildad y constancia.
2. Creer cuando nadie más lo hace
Creer es quizás lo más difícil. Nadie te va a regalar fe en ti mismo. Nadie va a apostar por tu juego si tu no lo haces primero. Cuando me quedé sin empleo, abrí ese cajón y vi un prototipo que había hecho años atrás, por diversión. Era un laberinto tridimensional rudimentario. Me dije: ¿Y si fabrico algunos mientras busco trabajo? Así nació Tridi Loco, sin saber que sería el comienzo de una nueva etapa profesional.
Creer es decidir que vale la pena intentarlo, incluso si fallas. Si no hubiera creído, hoy no existirían mis juegos. Y seguramente seguiría diseñando para otros, en vez de construir mi propia marca.
3. Hacer, aunque no estés listo
Hacer es el paso que diferencia a los soñadores de los emprendedores. No esperes a tener todo claro, el dinero completo o la validación de los demás. Si tienes una idea, empieza hoy. Ahorra, planifica. prueba, falla, mejora, repite.
Mi historia está hecha de acción: fabricar moldes en un garaje, vender en bazares estudiantiles, recibir el primer "no" de grandes superficies, rediseñar una idea fallida, viajar a Nueva York con una maleta llena de juegos colombianos... y volver sin pedidos, pero con el corazón lleno y nuevas ideas bajo el brazo.
Hacer es moverse. Es ensuciarte las manos. Es convertir una idea en realidad, aunque sea imperfecta.
He aprendido que todo emprendimiento nace de una mezcla de necesidad, pasión y valentía. No necesitas ser el mejor del mundo ni tener millones de pesos. Solo necesitas empezar, tener claro por qué haces lo que haces y avanzar un paso a la vez.
Hoy sigo soñando. Sigo diseñando. Sigo aprendiendo. Porque emprender es un camino, no un destino. Y en este camino, la única manera de lograrlo es aprender, creer y hacer.
Si estás en el mundo del diseño de juegos, si tienes esa espinita por crear algo propio, si sientes que tus ideas pueden cambiar vidas o simplemente reunir a una familia en la mesa... entonces hazlo. No lo guardes más. No lo postergues.
Yo empecé con una esfera y unos estuches de discos. Tú puedes empezar con lo que tengas. Lo importante es dar el primer paso.
Nos vemos en la mesa de juego y en mi próximo blog.

Nelson Robayo diseñador de juegos y fundador de Concepto 3D
Deja un comentario